Sin embargo, como toda vía de comunicación con alto grado de anonimato y alcance, los enlaces no están exentos de zonas grises. La falta de regulación explícita sobre contenido o responsabilidad puede facilitar la difusión de información imprecisa, precios manipulados o, en casos extremos, la coordinación de actividades que bordean la legalidad. Además, la dependencia de estas redes plantea preguntas sobre seguridad: ¿qué ocurre si datos sensibles sobre rutas y cargas caen en manos equivocadas? La eficiencia no debe convertirse en riesgo.